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Esculpe tu vida

Mira a todo aquel con amor en el corazón

Juicio

¿Juzgar? no seamos cobardes


 

A partir de este momento podríamos hacer un ejercicio diario para nosotros mismos y para los demás. ¡No juzgar!

Sé que es una tarea, a priori, complicada. Tenemos la mala costumbre de juzgar hasta el aire que respiramos, pero tenemos la posibilidad de cambiarlo.

Igual que siempre decimos y subrayamos que aquello que piensen los otros de mí no debe de afectarme, al final nos afecta de un modo u otro si no estamos realmente entrenados. Pasa lo mismo si decimos esas premisas pero luego también nos sumamos al grupo de las críticas.

Cada mañana tener presente que va a ser un día sin juicios por nuestra parte es la mejor medicina para superar límites que nos imponemos, ya que muchos de estos forman parte del que dirán.

Cuantas veces nos hemos quedado sin hacer nada por miedo a suposiciones. Estas seguramente están solo en nuestra cabeza. De no ser así y se verbalicen, tenemos que entender que aquél que emite un juicio, para empezar es injusto, no nos conoce de nada.

Por otro lado, la persona que opina de manera tóxica no es más que un ser herido por la vida, el cual cree que se puede coser las heridas con su supuesto mal concepto de ese que tiene en frente.

Entendemos que estas personas mediante su crítica, pretende de alguna forma quedar por encima, aunque solo sea en ese instante para sentirse aliviadas.

La verdad, no somos nada ni nadie para enjuiciar a todos aquellos que se crucen, siempre es mejor tanto para uno como para los demás, sacar unas palabras amables. Haremos de un mundo mejor si lo practicamos.

 

Hábitos diarios

 

¡Sí! Es lo que nos hace falta. Empezar con estos buenos hábitos, dejar aparcadas nuestras diferencias, comprender que somos diferentes, mirar más allá de aquello que los ojos nos enseñan y tener una sonrisa hasta para las personas que nos insultan.

Iniciemos el valor común, caminemos de la mano hacia rutas verdes sin pisotear al de al lado, llegaremos más lejos siempre en equipo. La idea puede ser de uno, aunque para hacerlo realidad puede hacer falta un equipo.

Repitamos cada mañana: “Hoy no juzgaré nada de lo que vea”

Nos quitaremos un gran peso de encima. Esa dura carga es una mochila inconsciente que llevamos por costumbre. Eso ya se acabó. Despojémonos y poco a poco vayamos lanzando su contenido a tiempos pasados.

La maravilla de este mundo es que cada día empieza una nueva vida, aunque parezca que vivimos en una rutina, todos los días son diferentes.

Hoy estás ante la oportunidad de cambiar algo muy importante de ti. Sé consciente de tus juicios y cuando vayas a emitirlos trágatelos y enciérralos, que no puedan salir. Cámbialos por buenas oraciones.

Poco a poco será más fácil realizarlo si estás despierto porque a la que te duermas volverán a aflorar a la superficie.

Dejemos de ser injustos involuntariamente para transmitir amor voluntariamente. Clic para tuitear